Hacemos joyas para mujeres que ya se eligieron
Y no, esto no empezó ayer. Empezó cuando decidimos romper con lo conocido, viajar livianos y probar suerte lejos de todo, incluso de nosotros mismos.
Empezó sin certezas, sin manual y sin promesas de éxito. Solo con ganas de crear algo propio. Y con un perro rescatado que llamamos Bacco.
Al principio hicimos piezas torpes, imperfectas, tal vez feas. O tal vez no. Porque aun así, alguien las eligió. Y eso fue suficiente para seguir.
Desde entonces, Killa y Bacco (el cachorro que ya no es cachorro) no dejaron de crecer. Como crecen las cosas cuando se hacen con intención, con tiempo y con respeto por quien las va a llevar.
Hoy, miles de mujeres usan nuestras piezas no para adornarse, sino para acompañarse. Porque cada diseño es exclusivo. Porque cada detalle importa. Y porque hay elecciones que no necesitan explicación

Deja tu e-mail
Te contaremos historias, te enseñaremos de moda y te intentaremos vender sin lugar a dudas.

Joyas Killa
Si quieres información, escuchar historias, conocer productos, súmate a nuestra audiencia